La persistencia retiniana es un fenómeno visual que ocurre cuando nuestro ojo sigue viendo una imagen por muy poco tiempo, incluso después de que ya no está frente a nosotros.
Esto sucede porque la retina, que es la parte del ojo que detecta la luz, mantiene la imagen durante aproximadamente una décima de segundo antes de enviarla al cerebro.
Es por esta razón que, cuando vemos imágenes en rápida sucesión, como en las películas o los dibujos animados, nuestro cerebro las conecta y parece que se están moviendo de manera continua, aunque en realidad son imágenes fijas.
Este principio es clave para el cine y la animación.
LOS HERMANOS LUMIERE
En 1881, con apenas dieciséis años, Louis había hecho algunas pruebas para detener el movimiento en las fotos: el humo de una lumbre de rastrojos en el jardín, su hermano lanzando un cubo de agua, saltando sobre una silla o arrojando un palo al perro de la casa. Acababa de inventar la instantánea que, como habían hecho los pintores impresionistas una década antes, captaba el instante y su luz fugaz. Este hallazgo fue divulgado en el Boletín de la Sociedad Francesa de Fotografía y levantó gran admiración entre los colegas de medio mundo.
En menos de una década, los Lumière construyeron la mayor fábrica de fotografía de Europa y crearon una marca de placas fotográficas con su nombre, que recibió el nombre de "Etiqueta Azul" por el color de la caja. La venta masiva de sus productos les hizo rápidamente ricos y permitió a los hermanos dedicarse a la investigación. En 1883, a la par que se expandían sus negocios, los Lumière convocaron un concurso público a fin de contratar investigadores para sus laboratorios.
Louis Lumière dio con la solución: el "cinematógrafo". El aparato consistía en una caja de madera con un objetivo y una película perforada de 35 milímetros.
Ésta se hacía rodar mediante una manivela para tomar las fotografías instantáneas que componían la secuencia (que no duraba más de un minuto) y proyectar luego la filmación sobre una pantalla.
Desde principios de 1894, los hermanos Lumière empezaron a ensayar rodajes con su nueva cámara, que, plantada delante de la entrada principal de su propia fábrica, trataba de retratar a golpe de manivela el fin de la jornada laboral. De manera que de la película Salida de la fábrica Lumière realizaron tres versiones antes de proyectarla en la primera sesión pública, que se celebró el 28 de diciembre de 1895 en el conocido Salón Indio del Gran Café de París.
LAS PRIMERAS PELICULAS CON EL CINEMATÓGRAFO
Otras películas importantes de Méliès incluyen "El hombre con la cabeza de caucho" (1901), "El reino de las hadas" (1903), y "El viaje imposible" (1904), todas llenas de trucos visuales sorprendentes que influyeron en el desarrollo del cine como un medio de fantasía.

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